domingo, 3 de octubre de 2010

Bandoleros de Grazalema

Por estas fechas se celebra todos los años en Grazalema una fiesta dedicada a uno de sus símbolos históricos: el bandolerismo y, particularmente, a José María Pelagio Hinojosa Cobacho, llamado "el Tempranillo" famoso delincuente del s.XIX apodado así por algunos por la hora a la que solía delinquir y por otros por la edad a la que empezó sus andadas.

Por esa época también se le llamaba "el rey de Andalucía" y llegó a cobrar peaje incluso a las diligencias reales.


Incluso se llegó a crear un cuerpo especializado para frenar la ofensiva bandolera, apodado "los migueletes".




Enmarcado en una etapa política convulsa debido a la vuelta al conservadurismo llevada a cabo por Fernando VII, ello propició - entre otros motivos - la mitificación de este tipo de delincuentes.

Decorando el pueblo como si retrocediéramos a 1832, Grazalema recuerda la fecha en la que la esposa de Tempranillo daba a luz en un cortijo del lugar. Cuentan que mientras se desarrollaba el parto un destacamento real les atacó, propiciando que la esposa de Tempranillo falleciera en el acto. Nuestro protagonista salió huyendo a caballo con su mujer cargada a la espalda y su hijo recien parido asido a su faja.

A través de diversas actuaciones de los mismos vecinos del pueblo, a modo de sainete, nos presentan escenas de la vida "bandolera" de aquel entonces, que marcaba en cierta medida la actividad del pueblo.












La ambientación, vestuario y las propias actuaciones están muy bien logradas, siendo el festival una excusa perfecta para acercarse a este pueblo de la Sierra de Cádiz.







El aparcamiento del centro de la población se convierte por 3 dias en un teatro improvisado con tres escenarios: la cueva de los bandoleros, la capilla (boda de Tempranillo) y otro de uso polivalente (cadalso, barbería...).




Junto a los escenarios se encuentran las "casetas bandoleras" donde podemos disfrutar de gastronomía típica de la zona: chorizos a la brasa, chicharrones, caza, tapas variadas, pastelería... muy recomendables.



Espero que con este artículo os haya animado a conocer este "pueblo blanco" de la Sierra de Cádiz.


lunes, 7 de diciembre de 2009

Visita - no oficial - a Gibraltar

Gibraltar es un enclave que siempre quise visitar. Llámalo curiosidad, morbo o, simplemente, turismo. No me esperaba gran cosa, y quizás por eso no he vuelto decepcionado.

La aparición de "la roca" en la historia es de sobra conocida: que si un destacamento inglés toma por sorpresa el peñón (escasamente protegido por cierto), que si Tratado de Utrech, que si aislamiento, que si reivindicación... Ha llenado páginas y páginas de libros, e incluso hoy se publicó esta noticia... y todo se reduce a esto:



Llegando a la Linea de la Concepción (Cádiz) y siempre sin abandonar la costa podemos llegar sin complicaciones a esta colonia británica, aunque hay que elegir bien el día y la hora, ya que la espera para cruzar la frontera en coche puede ser considerable. De todas siempre podemos "abandonarlo" en una de los muchos estacionamientos que hay en la avenida del paseo marítimo y caminar un poco. Os lo recomiendo.

Nada más cruzar la frontera, atravesamos la pista aeroportuaria del peñón, y es que el hecho de tener tan poco espacio obliga a encontrar soluciones ingeniosas.



Una vez pasada la pista y algunas gasolineras que nos recuerdan que la gasolina está allí más barata (no llega a los 10 céntimos por litro) nos adentramos de lleno en la ciudad de Gibraltar.



La puerta y túnel de Landport (arriba), según explica una placa, erá la única entrada a la ciudad por tierra, la cual fue reconstruida en 1727, después de ser el escenario de cruentas batallas y haber soportado -dice- 13 asedios.

Nada más atravesar llegamos a Casemates Square, dicho de otro modo, la plaza del pueblo. Con el acuartelamiento militar al norte de la misma, históricamente era el centro de la vida gibraltareña, mercado, y lugar público de ejecuciones. Por cierto, cafe a 2 euros en sus cafeterías.



Levantando la cabeza se puede ver, vigilante, el Moorish Castle (castillo morisco), una fortificación que data del 1160. Rodeandole, el turista puede acceder a los World War II Tunnels, importante red de pasadizos que servían como defensa ante bombardeos en la Gran Guerra.


Atravesando la plaza, nos encontramos con la calle principal de la ciudad (Main Street), donde podreis apreciar que es el núcleo comercial (y turístico) del peñón. Multitud de personas (la mayoría de ellas españolas por cierto) se agolpan en las tiendas haciendo acopio de tabaco (estimamos un ahorro entorno a un 50%), alcohol, chocolate, queso, perfumes... Personalmente, y a excepción de los fumadores, no creo que el ahorro sea tan grande como para desplazarse hasta este enclave para compras. La arquitectura eminentemente anglosajona es patente.




Al final de la avenida se puede visitar un cementerio típicamente inglés donde, rodeados de un precioso jardín, podemos presentar nuestros respetos a los caídos en diversos episodios bélicos -y epidémicos- de Gibraltar, entre ellos Trafalgar. Recomendable.




Cerca de allí podemos subir en teleférico a la cima de la roca y disfrutar de unas espectaculares vistas y... de los monos. Mi visita no dio para más y no pude disfrutarlo.



Lo dicho, una visita curiosa y que merece la pena hacer. Mejor si convenceis a vuestra pareja de que no merece la pena comprar nada y dedicarse a visitar todos los atractivos que ofrece.

domingo, 22 de noviembre de 2009

Castellar de la Frontera, la perla de Cádiz




Comenzar brevemente diciendo que Castellar de la Frontera es conocido actualmente como el único castillo habitado de toda España. Ello unido a que su construcción data de la época medieval y que lleva con orgullo ser el mejor conservado de España me llevó a realizar una visita en cuanto tuve la oportunidad.

Desde la AP-4 condujimos dirección a Algeciras y salimos en la localidad de Alcalá de los Gazules para adentrarnos en el Parque Natural de los Alcornocales. El objetivo era pasar por este singular paraje y llegar a nuestro objetivo por el norte.



Pronto nos "arrepentimos". Si bien el paisaje era maravilloso la distancia de cerca de 60 km por sinuosísimas carreteras de montaña hizo mella en nuestro ánimo y el mareo afloró en todos los componentes del grupo, hasta en el conductor. La llegada al pueblo de Jimena de la Frontera supuso la mejor excusa para recuperar fuerzas (y de paso ver su castillo).



Terminando nuestra fugaz parada, y saliendo del Parque Natural de los Alcornocales hacia carreteras más "enderezadas", 20 km nos separaron del pueblo de Castellar "Nuevo" de la Frontera. Esta moderna población fue construida en la época franquista para proporcionar alojamiento a las familias que antiguamente se alojaban dentro del castillo de Castellar de la Frontera. El objetivo, dicen, era construir en la fortificación un Parador Nacional.

El proyecto al final no se llevó a cabo y el castillo cayó en una situación de abandono que dio pie a que muchas personas de vida bohemia o quizás alternativa, muchas de ellas extranjeras, acudieran al lugar buscando alejarse del mundanal ruido. Esta es la cara. La cruz fue las denuncias que relacionaron al lugar con el mundo de las drogas.

Dejando atrás Castellar Nuevo nos disponemos a subir la montaña que nos llevará a Castellar Viejo, no sin antes parar en Venta Jarandilla para comer carne de la zona: jabalí, venado, perdiz... todo regado con un buen rioja. Pero pasemos a visitar la fortaleza:








Es impresionante como una fortaleza que limitaba antiguamente las fronteras con el reino musulmán de Algeciras se encuentre en tan buen estado de conservación. Las fotos hablan por sí mismas. Una vez dentro del castillo podemos ver que muchas de las casas son alojamientos rurales promovidos por la propia Junta de Andalucia; incluso podemos encontrar un hotel, aunque un viernes a las cuatro de la tarde no tenía indicios de actividad alguna (desconozco si sólo abrirán los fines de semana). También podemos ver muchas habitantes extranjeros en sus casas, pintando, con su local de comestibles o, simplemente, escondiéndose de los turistas.




Símbolos de esa vida bohemia que comentábamos anteriormente son palpables a medida que se pasea por el pequeño núcleo medieval:



El lugar que lo rodea también es mágico:





En definitiva, un lugar que creo es muy poco conocido y que, aunque está ciertamente aislado, merece la pena visitar.

sábado, 21 de noviembre de 2009

¿Más días de noviembre en la playa?

Esta vez salimos de la provincia de Cádiz rumbo a Alicante. La temperatura media durante todo el viaje a lo largo de la provincia de Sevilla y Granada no sobrepasa los veintipocos grados pero, a medida que nos aproximamos al litoral mediterráneo, la cosa cambia.

En la provincia de Murcia, identificada perfectamente al pasar por la ciudad barroca de Lorca, la temperatura alcanza la cota de 30º. Una nube de contaminación cubre la capital y el bochorno es comprobado al poner pie a tierra en una gasolinera.

De Murcia capital a Alicante hay unos 80 km creo recordar, pero la temperatura se suaviza unos 3º-4º, probablemente debido al efecto del mar.

Me hago la misma pregunta, esto es normal? ya no estamos hablando de primeros de noviembre sino que este viaje se realizó el 17 de ese mes. Tiremos de datos:

Durante la década de los 80 la temperatura registrada más alta fue en 1988 con 24º y durante los 90 fue en 1995 con 27º.


La media durante 30 años no superó los 20º por lo que sí que podemos considerarlo un dato bastante atípico. No es normal entonces ver esta imagen:




Aprovechando la breve visita a Alicante, os dejo unas fotos de la ruta que realicé. Es una ciudad relativamente pequeña que se puede ver con relativa facilidad. La ruta que hice se inició en el puerto, paseo marítimo, Castillo de Santa Bárbara y casco histórico.


Estatuas de Ripollés en el paseo marítimo. La misma exposición creo que se hizo en el madrileño Parque del Retiro a comienzos del verano.


Parque forestal de camino al Castillo de Santa Bárbara. Que no os pase como a mí. Hay un ascensor a los pies del paseo marítimo que os sube directamente a dependencias del castillo. Comentar que el ascensor tiene un recorrido de cerca de 200 metros y que la velocidad de descenso es de 3 metros por segundo.


Las vistas de la ciudad eran espectaculares:




Bajando esta vez en ascensor, me adentro en el casco histórico, con gran cantidad de tiendas y
bullicio. Es notable la presencia de ciudadanos de origen argelino. Supongo que la existencia de una línea marítima regular con ese país tiene algo que ver. El Ayuntamiento:

domingo, 1 de noviembre de 2009

UN DÍA DE NOVIEMBRE EN LA PLAYA

Estamos a día 31 de octubre, en pleno veranillo de San Miguel, paseando por la ribera del Guadalquivir, en dirección a Bajo de Guía.

¿Por qué no vamos a la playa mañana?

Desde luego hacía tiempo para hacerlo, 25 grados acompañados de un sol de justicia. Nos arrepentíamos de haber recurrido al jersey de lana (aunque sin mangas) y a la camisa de manga larga para pasear en esa mañana.

Dicho y hecho, al día siguiente, en pleno día de los difuntos, pusimos rumbo a las calas de Roche, una serie de paradisíacas playas en el litoral gaditano (entre Chiclana y Conil). 25 grados nos acompañaron durante todo el día, incluso volvimos a la tarde bastante morenos. Obviamente nos dimos una serie de chapuzones sin apenas notar la barrera psicológica de que estábamos ya en noviembre.

Me puse a pensar, ¿esto es normal en la provincia de Cádiz? ¿históricamente se puede disfrutar en Noviembre de estos "lujos"? ¿estamos exajerando los efectos que nos son más cercanos del llamado cambio climático?

Durante la década de 1980 la temperatura media en Cádiz en este mismo día de noviembre, fue de 20,18º. Años como 1981 y 1989, en los que se registraron 24 y 25º respectivamente, contrastan con 1984 y 1990, años que tuvieron 18 y 15º.

Los 90 registran una temperatura media de 18,45º, con diferencias tan grandes como los 12º!! de 1992 y los 23º de 1995.

Durante los 70 y en los nueve primeros años del 2000 no parece diferir mucho de los 18º, por lo que podemos considerar la temperatura de hoy como un dato atípico pero no extraño. Os dejo la tabla de variación de temperaturas entre 1974 y 2003:



Esto obviamente sólo puede ser tratado como una curiosidad, ni mucho menos pretender ser un estudio serio. Supongo que habrá que tener en cuenta la sensación térmica (influída por el viento y por la nubosidad, entre otros).